El Tribunal de Garantía de Rancagua dio un plazo de 180 días para la investigación. El religioso arriesgaría de 10 a 15 años.

El ex canciller del Arzobispado, Óscar Muñoz Toledo, quedó en prisión preventiva luego de ser formalizado por los delitos de abuso sexual reiterado y estupro. El Tribunal de Garantía dio un plazo de 180 días para la investigación, periodo en que estará preso en la cárcel de Rancagua.
En la audiencia se le imputaron cinco hechos, dos de los cuales estarían prescritos según su abogado, Gabriel Henríquez. «Al menos dos los conocíamos y están dentro de su autodenuncia» realizada en enero de este año, dijo.
La defensa sostuvo que no se oponen a la medida cautelar. «Hay antecedentes para que entremos en un estudio más profundo de aquellas circunstancias no ajustadas a la realidad».
Por su parte, el fiscal Emiliano Arias explicó que las penas por abuso sexual reiterado van desde los 5 años y un día, lo que sumado al estupro, el presbítero podría arriesgar 10 a 15 años de cárcel.
El persecutor sostuvo que Muñoz «usó su confianza con las víctimas para engañarlas, hubo abuso de conciencia. Se quiebra la voluntad de la víctima, quebrando su conciencia».
«Vemos ciertos factores en común que existían con las víctimas: son todas menores de edad, se trata de víctimas con inexperiencia sexual, víctimas que fueron atacadas sexualmente en el domicilio del imputado cuando se encontraban al cuidado de éste, con la confianza que generó con las víctimas y los padres de las mismas».
Arias comentó también que hay otras víctimas en evaluación y que «no es menor que se hayan cometido los delitos al interior de la iglesia, al interior de casas parroquiales, delitos gravísimos y reiterados».
Su detención
Muñoz fue detenido ayer por orden del fiscal regional de Rancagua, Emiliano Arias, tras la revisión de los documentos incautados del Tribunal Eclesiástico de Santiago y el archivo secreto del presbítero en el Arzobispado el mes pasado.
Los hechos habrían ocurrido entre los años 2002 y marzo de este año, cuando las víctimas tenían entre 11 y 17 años. Algunas serían sobrinos, hijos de sus primos hermanos, un acólito y otro denunciante que fue abusado el 2004 en Rancagua.
Arias reveló que Muñoz «tomaba las denuncias de las víctimas» de abusos, revelando la «gravedad de su conducta. Se trataba de una persona que conocía cómo se tomaba la denuncia, que participaba en estas mismas denuncias y que en definitiva también cometía el mismo tipo de delito».
El fiscal dijo que también se están investigando acusaciones de encubrimiento. «Se maneja una hipótesis también de cómplices y encubridores en esta investigación penal, pero aún no podemos decir nada, pero cualquier persona que en definitiva haya hecho algún encubrimiento será acusada penalmente. No me puedo adelantar en ningún caso».
Ayer también se allanaron por segunda vez las oficinas del Arzobispado de Santiago y del Tribunal Eclesiástico en búsqueda de evidencias.
Radio Integrate FM Integrando La Música A Tu Vida