El azúcar debe ser moderada en los más pequeños y son los padres quienes deben fraccionar y educarlos al respecto.

«Hay que preferir caramelos con menos colorantes y evitar los productos rellenos con soda o que dejan a los niños las lenguas azules o verdes. En niños menores es mejor utilizar los dulces tipo gomitas, ya que es menor el riesgo de que se ahoguen como podría suceder con los caramelos ‘duros'», precisó.
Peña adviertió que el consumo desmedido de golosinas con alto contenido de azúcar y grasas, también pueden generar ciertos cuadros de indigestión o molestias gastrointestinales, como vómitos o diarreas.
Es por eso que no es aconsejable sobrepasar las cantidades aconsejables, por lo que es clave enseñarle a los niños que el consumo de este tipo de golosinas es limitado.
«Los padres deben fraccionar la entrega y explicarles el motivo del por qué el consumo de golosinas y dulces debe ser moderado, para fomentar en ellos la autorregulación», indicó.
Además de eso, el profesional recomienda planificar sesiones de actividad física durante estos días después del consumo de estos dulces y alternar su consumo con alimentos saludables, frutas y lácteos semidescremados.
Radio Integrate FM Integrando La Música A Tu Vida